1. INTRODUCCIÓN Y JUSTIFICACIÓN
2. PRINCIPALES ÁREAS DE INTERÉS ECOLÓGICO EN LA COMUNIDAD DE MADRID
3. PRINCIPALES MAGNITUDES ESTABLECIDAS POR EL PLAN DE ESTRATEGIA TERRITORIAL
4. PLANES DE URBANISMO APROBADOS ENTRE 1995 Y 1998 [Guadalix de la Sierra]
5. CONCLUSIONES
6. BIBLIOGRAFÍA
El objeto del presente informe es dar a conocer la problemática que el acelerado crecimiento urbanístico está creando para la conservación de algunos de los espacios naturales más singulares de la Comunidad de Madrid, situados en el área de la Sierra, zona noroeste del área metropolitana y encinares del suroeste.
En primer lugar es necesario destacar que la viabilidad de Madrid como ciudad está estrechamente ligada con la conservación de la Sierra de Guadarrama, ya que es ella la que aporta el agua de abastecimiento de toda la región, además de otros beneficios como su papel en la calidad del aire y como espacio de ocio y bienestar de la población.
En el contexto de la problemática asociada a la conservación del patrimonio natural, el caso de la Comunidad de Madrid es especialmente llamativo y paradigmático. En efecto, Madrid es una de las pocas grandes ciudades del mundo desarrollado y, desde luego, la única capital de un estado miembro de la U.E., que alberga grandes valores ecológicos en contacto directo con su área de influencia. Es más, dichos valores empiezan a encontrarse dentro del término municipal de la capital (Monte de El Pardo).
La medida del valor que alcanza la naturaleza madrileña la da el hecho de que en su territorio, de apenas 8.000 km 2, la Unión Europea ha incluido siete Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA), y se halla igualmente una Reserva de la Biosfera de la UNESCO, concretamente el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares.
En nuestra región se encuentran el 20% de la población mundial de Águila imperial ibérica y destacadas representaciones de otras especies en peligro de extinción como es el caso de la Cigüeña negra, el Buitre negro, la Avutarda, el Halcón peregrino, el Águila real, la Nutria, y diversas especies de invertebrados. Además, recientemente se ha confirmado la existencia de Lince ibérico, uno de los carnívoros más amenazado del planeta. Desde el punto de vista botánico, la Sierra tiene un indudable valor, pues el hecho de ser punto de encuentro de especies alpinas, atlánticas y mediterráneas le confiere una notable diversidad.
Tal riqueza, que en otros países sería motivo de orgullo y cuya conservación sería objeto de la mayor preocupación, en nuestro caso está siendo ignorada y continuamente dañada. De nada sirven los parches que se puedan poner desde algunas partes de la Administración si desde otras se lanzan actuaciones sumamente agresivas con el Medio.
Como se ha comentado al principio, este informe trata principalmente de la problemática ambiental asociada al crecimiento urbanístico desmesurado. La dinámica aludida está protagonizada en Madrid por los ayuntamientos y por la Administración Regional. En el primer caso predomina una actitud de absoluta falta de interés por la conservación, que empuja a los alcaldes a proponer continuas modificaciones, ya sean puntuales o totales, de sus planes de urbanismo. Cuando tales modificaciones afectan a la capacidad residencial, la inmensa mayoría de ellas pretenden aumentarla considerablemente.
En la Administración Regional, generalmente más prudente que los ayuntamientos, coexisten a su vez dos posturas: la de la Consejería de Medio Ambiente, más preocupada por la protección del entorno, y la de la Consejería de Obras Públicas y Urbanismo. Esta última, si bien no llega al extremo de los ayuntamientos, contribuye a reproducir un esquema de crecimiento desaforado más propio de los años sesenta y setenta, basado en la construcción de viviendas y en su corolario de carreteras y autovías o, al revés, basado en la construcción de carreteras y autovías y en su corolario de viviendas, ya que ambos fenómenos se retroalimentan.
Como consecuencia de la Ley de Medidas de Política Territorial se elaboró el Plan de Estrategia Territorial de la Comunidad de Madrid (PET), que establece una serie de orientaciones cuantitativas y cualitativas sobre el futuro de la Comunidad (1996-2016). Si bien se trata de un documento de orientaciones que no desciende a muchos detalles, es importante porque sí manifiesta una tendencia en una determinada dirección dentro de las posibles en materia de desarrollo económico y protección del Medio Ambiente. Además, en la actualidad se están preparando los planes comarcales de estrategia territorial, que representan una mejor oportunidad para que los grupos políticos se pongan de acuerdo en evitar los excesos que se vienen cometiendo hasta el presente.
Dado el importante papel que la asignación de usos del suelo juega en la protección del patrimonio natural, y más en el caso de regiones muy pobladas como es la nuestra, los madrileños no deberíamos dejar pasar la oportunidad de realizar una decidida apuesta por la conservación de nuestra riqueza natural para nuestro propio disfrute y al de las generaciones futuras.
Se mencionan a continuación las principales áreas que se deberían sustraer prioritariamente al proceso de expansión de urbanizaciones e infraestructuras, y para las cuales se precisa definir procesos de desarrollo basados en otras estrategias que limiten dicha expansión. Esta relación no pretende ser exhaustiva, ya que existen otros enclaves aislados de alto valor como, por ejemplo, la laguna de San Juan o el carrizal de Villamejor. Las siete Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) existentes en la Comunidad de Madrid en virtud de la directiva comunitaria que regula los territorios merecedores de tal consideración:
* Valle alto del Lozoya, en el término municipal de Rascafría.
* Montes de El Pardo y Viñuelas (cada una es una ZEPA), este último dentro del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares.
* Confluencia de los ríos Jarama y Tajo
* Pinares del Suroeste, es decir, el área cubierta por la Mancomunidad de Pinares, que se beneficia en la actualidad de una iniciativa Leader II.
* Estepas cerealistas de los ríos Jarama y Henares, que se extienden entre la localidad de Valdepiélagos por el norte, el río Jarama por el oeste, el río Henares y la carretera N-II por el sur y la provincia de Guadalajara por el este.
* Cortados y Cantiles de los ríos Jarama y Manzanares Resto del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares.
* Resto de la Sierra Parque Regional del Sureste (incluye la séptima ZEPA)
* Futuro Parque Regional del Guadarrama Sistema de bosques-isla localizados en torno a la N-VI, en los municipios de Boadilla, Brunete, Las Rozas, Majadahonda y Pozuelo, algunos de los cuales quedarán integrados en el futuro Parque del Guadarrama.
En las siguientes líneas se recuerdan cuáles son las principales magnitudes con incidencia en el medio ambiente establecidas por el Plan.
A. POBLACIÓN
A.1.) Previsión de población en el año 2016: 5,4 millones de hab.
A.2.) Capacidad residencial prevista por el Plan en el año 2016: 6,5 millones de hab.
A.3.) Previsión de población para el año 2076: 3,5 millones de hab.
B. CONSTRUCCIÓN DE VIVIENDAS
Se estima necesaria la construcción de 500.000 viviendas en los próximos 20 años.
La distribución por comarcas será la siguiente (se indican las cifras mínimas definidas por la Consejería de Obras Públicas):
Sierra: 17.000
Norte-Oeste: 50.000
Centro: 220.000
Sur: 146.000
Este: 60.000
Meseta: 7.000
C. EVOLUCIÓN DE LA DEMANDA DE AGUA
El Plan se decanta, entre otras posibilidades, por la construcción de dos presas:
la del Sorbe, con 140 m3 de capacidad y la del Jarama, con 150 m3.
La justificación esgrimida es el incremento del consumo, que pasaría de los 20 m3/seg. de 1995 a los 23,3 m3/seg. en el año 2015. A este respecto hay que tener en cuenta que la capacidad residencial estimada por la Consejería de Obras Públicas para esa fecha es de 6,5 millones, es decir, 1,5 millones de habitantes más de los que hoy están empadronados en nuestra comunidad.
D. ÁREA DE LA SIERRA DE MADRID
Las estimaciones efectuadas para la Comarca de la Sierra, espacio que contiene una muy considerable parte de los principales valores naturales de la Comunidad, parten de la evolución registrada en el pasado, que se resume a continuación:
la población de esta zona la CAM se ha duplicado entre 1975 y 1991.
El incremento porcentual de población ha sido 7 veces superior al medio la comunidad.la población de temporada representa el 120% la derecho.
El porcentaje de viviendas sobre el total las existentes en 1996 construidas entre 1981 y ese año ha sido:
.Sierra Centro: 49,5
· Sierra Sur: 35,4
· Sierra Norte: 40,1
El 54% de las viviendas existentes son segunda residencia, siendo el porcentaje de las mismas en cada subcomarca el siguiente:
· Sierra Centro: 45,6
· Sierra Sur: 45,8
· Sierra Norte: 52,4
En el cuadro siguiente, se exponen con detalle las principales magnitudes establecidas por las normas subsidiarias de las localidades estudiadas, aprobadas entre los años 1995-1998.
En la tabla se presta atención al concepto de capacidad residencial, ya que en todas las localidades existe una parte importante de viviendas de segunda residencia o de primera residencia, pero cuyos moradores no se han empadronado en la localidad.
De hecho, en algunos pueblos existen más viviendas que personas empadronadas, como es el caso de Cabanillas (410 hab. y 489 viviendas), Lozoyuela (622 y 862 respectivamente), Aldea del Fresno (1236 y 1584), Canencia (474 y 503), Bustarviejo (1345 y 1382) o El Boalo-Cerceda-Mataelpino (2434 y 3115).
Las fuentes de información son el Anuario de Indicadores Municipales de 1997 del Instituto de Estadística de la Consejería de Hacienda y los documentos de la normas subsidiarias de los diferentes pueblos.
Loa ayuntamientos justifican los exagerados incrementos de la capacidad residencial previstos en el hecho del trasvase de población desde Madrid, lo que hace que segundas residencias se conviertan en primera y aumente la demanda de esta última.
Dado que los crecimientos previstos no obedecen a la dinámica demográfica de las estas localidades, la Administración se ha dedicado a “hacer hueco” suficiente para acoger sin problemas a sus nuevos residentes potenciales.
Localidad y año de aprobación del plan urbanístico vigente | Viviendas en 1996 | Viviendas una vez desarrollado el planeamiento vigente | Capacidad residencial en 1996 | Capacidad residencial prevista | Incremento de la capacidad residencial previsto | Población de derecho (1996) |
Aldea del Fresno [1], 1997 | 1.584 | 2.634 | 5.544 | 9.219 | 66,3% | 1.236 |
Bustarviejo [2], 1996 | 1.382 | 2.536 | 4.837 | 8.876 | 83,5% | 1.345 |
Cabanillas, 1997 | 489 | 1.000 | 1.711 | 3.500 | 104,5% | 410 |
Canencia, 1996 | 503 | 820 | 1.760 | 2.870 | 63% | 474 |
Colmenarejo, 1997 | 2.025 | 3.754 | 7.087 | 14.375 | 103% | 3.558 |
El Boalo-Cerceda-Mataelp[3],1998 | 2.434 | 5.488 | 8.519 | 19.208 | 125,5% | 2.415 |
El Escorial[4], 1997 | 8.036 | 10.792 | 28.126 | 37.772 | 34,3% | 8.554 |
La Cabrera, 1996 | 1.201 | 2.019 | 4.203 | 7.066 | 68% | 1.337 |
Lozoyuela, 1996 | 862 | 1.246 | 3.017 | 4.361 | 44,5% | 622 |
Majadahonda, 1998 | 14.567 | 26.624 | 50.984 | 93.184 | 82,8% | 40.042 |
S. Martín Valdeiglesias[5], 1998 | 3.359 | 1.129 | 4.488 | 11.756 | 33,6% | 15.708 |
Villamanta, 1995 | 1.011 | 1.822 | 3.538 | 6.377 | 80,2% | 1.499 |
Villamantilla, 1997 | 253 | 1.306 | 885 | 4.571 | 416,5% | 338 |
Villanueva del Pardillo, 1998 | 1.175 | 3.437 | 4.112 | 12.029 | 192,5% | 2.887 |
1998 ha demostrado que siguen predominando las propuestas urbanísticas que se realizan de espaldas al medio ambiente, como si de nada sirvieran los continuos llamamientos que las ONG y las propias administraciones hacen en favor de la protección del entorno. En este sentido, se comentan a continuación algunas de las actuaciones urbanísticas más significativas en el área cubierta por este informe.
Majadahonda. Sin duda, una de las más importantes decisiones urbanísticas de 1998, ya que se ha aprobado definitivamente su nuevo PGOU, cuyas determinaciones más importantes son las siguientes:
· Establece un límite del incremento de la capacidad residencial de 12.057 viviendas, equivalente a más de 42.000 habitantes, cuando su población actual es de 40.042 personas (1996).
· Se califica suelo para la construcción de:
Un polígono industrial y otro de terciario
Dos polígonos residenciales
Un programa de actuación urbanística
· Se aprueba la creación de un cinturón urbano de circunvalación que conectará con el eje Oeste de Las Rozas y la CN-VI.
San Sebastián de los Reyes.
Mediante la modificación puntual del actual planeamiento se ha procedido a incrementar en 150 viviendas la capacidad del sector “Coto Pesadilla”, colindante con el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares.
Villanueva del Pardillo.
Aprobación del Plan General que establece un número máximo de viviendas de 3.437. Ello supone un crecimiento del 192,5 % en relación a las viviendas existentes en 1996 (1.175).
Collado Villalba.
Recalificación, mediante modificación puntual de las Normas Subsidiarias, de 2,91 Ha., que pasan de Suelo No Urbanizable Protegido a Suelo Urbanizable con uso global terciario y aprovechamiento de 14.550 m2
Villa del Prado.
Se aprobaron en 1997 y se publicaron en el BOCM del 22.01.98 las nuevas Normas Subsidiarias.
El Boalo-Cerceda-Mataelpino.
La propuesta urbanística de estas tres entidades, que tienen un planeamiento conjunto plantea pasar de 2.434 viviendas a 5.488, lo que significa un incremento del 125,5%. En las Normas se incluía la destrucción de diferentes dehesas de fresnos, robles y encinas para construir urbanizaciones.
Cuatro sectores están pendientes de un estudio más pormenorizado para valorar su impacto ambiental, uno de los cuales está afectado por la declaración de monte preservado.
Además otros siete sectores y unidades de ejecución deben someterse de nuevo al periodo de información pública.
Boadilla del Monte.
Recalificación de 42.708 m2 que pasan de Suelo No Urbanizable a Sistema General de Suelo Urbano, con el fin de construir una subestación eléctrica ante la incapacidad de la de Majadahonda para satisfacer el incremento de la demanda de energía. Su aprobación fue expresamente excluida del trámite de evaluación de impacto ambiental.
Bustarviejo.
Dos modificaciones del planeamiento.
La primera tenía por objeto descalificar 7 hectáreas de suelo no urbanizable y calificarlas como suelo industrial.
La segunda hizo lo mismo con 42.805 m 2 (4,28 has.), tratándose además de un espacio con arbolado, un arroyo y afloramientos rocosos desconectado de otras zonas urbanizadas del municipio.
Quijorna.
Cuando tan sólo habían transcurrido dos años desde la aprobación de las Normas Subsidiarias de este municipio, en 1995, el Ayuntamiento se planteó la revisión de las mismas, proponiendo para su aprobación a la Comunidad de Madrid un desmesurado crecimiento que, sobre la base de las cifras aprobadas en 1995 (las cuales a su vez reflejaban ya un crecimiento urbanístico) pretendía:
· Establecer el aprovechamiento residencial en 2.756 viviendas, frente a las 1.344 contenidas en las Normas de 1995.
· Establecer una previsión de población de 5.500-6.000 hab. Frente a los 1.700-2.000 hab. definidos en las anteriores Normas.
La Consejería de Obras Públicas aplazó la aprobación de buena parte de las actuaciones propuestas por el Ayuntamiento, al estimar que había problemas de accesibilidad, conexiones con el suelo urbano, excesiva densidad y deficiencia de sistemas generales, pero recientemente ha aprobado diez de las unidades de ejecución que quedaron en suspenso, sin afectar a la densidad de edificación.
Guadalix de la Sierra.
El ayuntamiento ha elaborado una propuesta de Normas Subsidiarias que propone la construcción de 3.655 nuevas viviendas.
La CM ha cuestionado una buena parte de las mismas, por lo que bastantes de las propuestas del ayuntamiento han quedado aplazadas, siendo probable la no aprobación de, al menos, 527 nuevas residencias.
A pesar de ello el aumento de capacidad residencial seguirá siendo excesivo, y ya se ha aprobado definitivamente la construcción de 1.253 nuevas viviendas.
Los Molinos.
El Ayuntamiento ha propuesto la construcción de más de 3.000 viviendas (2.281 de ellas se detallan en el documento elaborado por el consistorio y el resto es una estimación, ya que dicho documento no ofrece datos explícitos sobre el PERI VII). El plan del ayuntamiento supone un auténtico destrozo medioambiental, puesto que la mayor parte de la superficie propuesta como urbanizable son prados, robledales, fresnedas y encinares, además del río, sobre el que no se respeta ninguna distancia de policía y menos aún de dominio público hidráulico.
Dos de los sectores (El Chaparral y Los Veneros) están declarados monte preservado y el conjunto de las normas subsidiarias ya fue rechazado por el anterior equipo de gobierno de la CAM, cuando fue presentado por vez primera en 1993.
El panorama que se desprende de la voracidad urbanística dominante es realmente preocupante, dado su impacto sobre las condiciones medioambientales de nuestra Comunidad.
Entre tales impactos ocasionados por el actual modelo de desarrollo —protagonizado por las diferentes administraciones desde la década de los setenta, basado en la construcción masiva de viviendas de segunda residencia, y en la actualidad también de primera— en estas áreas sensibles desde el punto de vista ecológico, cabe citar:
Como es obvio, si no se logra un modelo de desarrollo alternativo y viable, resultará muy difícil conseguir un estado de conservación aceptable.
Sin embargo, con el objeto de rebatir las posturas victimistas de quienes en la Sierra alegan agravios comparativos por las limitaciones que soporta la actividad constructora, hay que insistir en lo siguiente:
* En la práctica, las limitaciones a la construcción hasta hoy día han sido inexistentes, como demuestra la panorámica que ofrecen determinadas zonas de la Sierra.
* Sólo recientemente se han rechazado las construcciones desconectadas de los cascos urbanos, y ello más por razones de viabilidad de esos enclaves de población debido a las dificultades que presentan sus sistemas generales (luz, alcantarillado, agua, etc.) que por motivos de preservación del Medio Ambiente.
* De hecho, los municipios serranos se han encontrado con un auténtico plus en relación a los de otras comarcas, ya que su privilegiado entorno ha atraído la actividad inmobiliaria.
* Como consecuencia de lo anterior, la renta per cápita de la Sierra Centro supera holgadamente a la renta per cápita media de la Comunidad de Madrid y la Sierra Norte se acerca a ella (según el PRET).
Para la elaboración de este informe se han consultado las publicaciones siguientes:
Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid. Varios números n Estadística Municipales, 1997. Editado por el Instituto de Hacienda de la Comunidad de Madrid.
Plan de Estrategia Territorial de la Comunidad de Madrid. Editado por la Consejería de Obras Públicas y Urbanismo de la Comunidad de Madrid.
Normas subsidiarias de las localidades de:
· Aldea del Fresno
· Bustarviejo
· Cabanillas
· Canencia
· Colmenarejo
· El Boalo-Cerceda-Mataelpino
· El Escorial
· La Cabrera
· Los Molinos
· Lozoyuela-Las Navas-Sieteiglesias
· Majadahonda
· S. Martín de Valdeiglesias
· Villa del Prado
· Villamanta
· Villamantilla
· Villanueva del Pardillo
[1] Las Normas prevén una población de 7.900 residentes en el año 2004.
[2] Las Normas prevén una población residente de 8.714 personas al final del periodo de vigencia de las mismas, es decir, hacia el 2005. Además de las viviendas existentes en el caso, existen otras 460 en el sector Radio Madrid.
[3] En estas Normas se están subsanando defectos, ya que la Comunidad no aceptó algunas de las actuaciones propuestas.
[4] Las recientes normas subsidiarias han calificado 172.731 m2 para suelo industrial, terciario y productivo.
[5] La revisión se encuentra en trámite, tras haber finalizado la fase de presentación de alegaciones
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